Yogyakarta y sus templos: Borobudur y Prambanan



Después de recorrer durante varios días la isla de Flores, el último punto de nuestro viaje por Indonesia fue Yogyakarta, la ciudad más importante de la isla de Java después de su capital y culturalmente más rica que ésta. Yogyakarta, también llamada Yogya, es una ciudad gobernada por un sultán y en la que bajo mi punto de vista, tampoco hay demasiada cosa a visitar.
Como en otras ciudades asiáticas, el caótico tráfico está presente por todos lados. Sin embargo, si se quieren explorar la joyas arquitectónicas de Borobudur y Prambanan, es un buen lugar en el que alojarse ya que dispone de una gran oferta hotelera y de restaurantes.

Llegar a Yogyakarta

Para llegar a Yogyakarta desde su aeropuerto, la forma más económica es cogiendo alguno de los autobuses de la red Transjogya por 3.000 Rp (0,20€). El precio de los taxis ronda alrededor de las 100.000 Rp (6,50€), que aunque no es mucho el tráfico es tan denso que seguramente no te ahorres demasiado tiempo. Nosotros con el autobús tardamos alrededor de 1 hora en llegar a Prawirotaman, la zona dónde teníamos nuestro hotel.


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Alojamiento en Yogyakarta

A la hora de buscar alojamiento en esta ciudad, las calles Malioboro y Prawirotaman suelen ser las preferidas por su gran oferta, pero Prawirotaman es bastante más tranquila y sigue estando cerca de los puntos más importantes, por lo que elegimos quedarnos aquí. Optamos por alojarnos en el Bamboo Bamboo Homestay, un hotel muy bonito decorado con bambú, ubicado en una calle tranquila y con un personal muy amable, en el que pagamos 350.000 Rp (23€) la noche con desayuno incluido. Puedes consultar el precio aquí.

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Bamboo Bamboo Homestay
Bamboo Bamboo Homestay



Comer en Yogyakarta

En la calle Prawirotaman hay tantos restaurantes y bares que se hace difícil elegir dónde comer. Probamos el famoso restaurante ViaVia, un lugar con una carta muy amplia no solo de comida indonesa y un ambiente agradable, pero del que nos esperábamos más. El gran descubrimiento fue el restaurante situado justo enfrente, el Aglioo!, del que absolutamente toda su comida nos encantó. Probamos la pizza, la pasta, los entrantes, los zumos... y todo ello a un precio de risa.
Restaurante Aglioo (Yogyakarta)

Qué hacer en Yogyakarta?

Aunque la zona más importante de Yogya puede recorrerse a pie perfectamente, una forma curiosa y típica de conocer la ciudad es en becak, una bicicleta (a veces una moto) donde la parte delantera ha sido sustituida por un asiento para transportar a 2 personas. Hay cientos de ellos por toda la ciudad y constantemente te ofrecerán subirte a uno.
Becak

Los principales puntos de interés se agrupan entorno al complejo del kraton, que es el inmenso palacio donde viven los sultanes de Yogya. Se trata de una pequeña ciudad amurallada, con sus propias tiendas, mercados y mezquitas. La entrada cuesta 12.500 Rp (0,80€) y con ella puedes visitar los diversos pabellones abiertos al público y presenciar los espéctaculos que se hacen cada mañana de 10:00 a 12:00. Muy cerca del kraton se encuentra el Taman Sari o Palacio del Agua, que antiguamente servía de zona de relax para el sultán y su séquito. Estos dos sitios no son nada del otro mundo arquitectónicamente hablando, además de que no están demasiado bien conservados.
Taman Sari o Palacio del Agua (Yogyakarta)

Cerca de estos dos lugares queda la Malioboro Street, una de las arterias principales de la ciudad. Las dos aceras de la calle están llenas de galerías y puestos callejeros en los que se vende absolutamente de todo: comida, artesanías, ropa... Aquí es quizás la zona dónde comprar los famosos batiks, una técnica que se utiliza para teñir tejidos a partir de cera de abejas. Se pueden encontrar camisas, vestidos, manteles, cuadros... aunque a mi me resultó todo bastante feo.
Cosas de la vida diaria en Yogyakarta
Malioboro Street (Yogyakarta)

Alrededores de Yogyakarta: Borobudur y Prambanan

El motivo principal que nos llevó a Yogyakarta fue el poder visitar los maravillosos templos que tiene a su alrededor. A través de nuestro hotel contratamos un tour privado que por 100.000 Rp por persona (6,5€) incluía: recogida en nuestro hotel a las 5 de la mañana y transporte hasta los templos de Borobudur, Mendut y Prambanan. Este conjunto de templos están muy cerca entre sí y pueden visitarse sin ningún problema en el mismo día.

Borobudur, que bien puede equipararse a los templos de Angkor Wat en Camboya y a Bagan en Myanmar, es el templo budista más importante de Indonesia y la atracción más visitada del país. Este lugar, rodeado por arrozales y por el volcán Gunung Merapi, es una joya en sí y una visita más que obligatoria. Borobudur es un superviviente en toda regla: ha resistido terremotos, varias erupciones volcánicas del Merapi y colisiones de varios artefactos por parte del hombre. 
Templo de Borobudur
Templo de Borobudur


Recorrimos con tranquilidad todos sus niveles repletos de figuras talladas en la misma piedra que representan las doctrinas budistas y la vida en Java de mil años atrás.
Templo de Borobudur

Si quieres disfrutar Borobudur de la mejor manera la clave es evitar los fines de semana y llegar lo más pronto posible, si puede ser a las 6 de la mañana que es cuando abre sus puertas. Evitarás las masas de turistas y te aseguro que tu experiencia será mucho más buena. Coincidimos con muchas personas que habían comprado el tour para ver el amanecer en Borobudur, pero ninguna de ellas nos lo recomendó ya que consiste en ver el amenecer desde tan lejos que ni siquiera puede apreciarse el templo.
Templo de Borobudur

La entrada no es nada económica: 240.000 Rp (15,60€), que se reduce a la mitad si llevas el carnet de estudiante. Uno de nosotros probó con el carnet de la biblioteca pero no coló!

A 15 minutos de Borobudur se encuentra el pequeño templo de Mendut, que aunque parece insignificante al anterior, merece la pena hacer una pequeña parada. Lo que más llama la atención de este lugar es el buda de 3 metros de altura que hay en su interior y el gran árbol con lianas que hay justo al lado.
Templo de Mendut

Por último visitamos el conjunto de templos hindúistas de Prambanan, una de las sopresas de este viaje ya que no me esperaba algo tan espectacular pese a que gran parte del complejo esté derruido a causa de un terremoto en el 2006. El recinto contiene los restos de un total de 244 templos, entre ellos 8 principales y 8 secundarios que se encuentran en el patio central. 
Prambanan

Prambanan
Prambanan
Prambanan

Apartado de este recinto central, podemos encontrar a lo largo de todo el complejo otros conjuntos de templos, muchos de ellos en estado de restauración.
Prambanan
Prambanan


El precio de la entrada a Prambanan es de 216.000 Rp (14€), que también se reduce a la mitad presentando el carnet de estudiante.

Y con este post me despido de Indonesia, un país que aunque me hizo pasar algunos malos momentos, me ha regalado muchos de buenos y lo que es mejor... me ha hecho ser mejor mochilera!

Si quieres más información sobre nuestra ruta por Indonesia, consulta este post.


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